Invocación contra el fascismo

Nosotras mujeres diversas, niñas, jóvenes, mayores, hijas de cholas, campesinas, nosotras marginales, chotas, virlochas, lesbianas, marimachas, urbanas, rurales, trabajadoras, estudiantes, artistas nos juntamos para manifestar nuestra denuncia contra la violencia machista y la guerra que nos quieren imponer. Históricamente hemos luchado contra la agresión, la colonia, el capitalismo, la violencia patriarcal, y el uso de nuestro cuerpo como botín de guerra y objeto de explotación.

Aquí reunidas conectadas a la lucha de las mujeres de todo el mundo contra las políticas de la muerte, juntas en todos los espacios y territorios trabajamos cotidianamente construyendo espacios de colectividad, comunitarios, autónomos, reflexivos.

Invocamos a todas nuestras ancestras y ancestros a nuestras abuelas y abuelos, a nuestra sabiduría milenaria, para que nos llenen de fuerza y nos de devuelvan la memoria de la luchas contra la explotación, la represión y la exclusión. Luchas que han logrado espacios de libertad para todas y todos.

Invocamos a la memoria para recordar que el fascismo, el caudillismo y la violencia racista solo trae sangre y devastación a los territorios donde los cuerpos de las mujeres son los mas castigados.

No permitamos que los discursos y acciones de odio habiten nuestros cuerpos y anulen nuestra reflexión. Invocamos a todas las fuerzas para que nos libre del revanchismo, la desinformación y la provocación.

Ni la derecha, ni la izquierda nos convocan, sus formas de actuar son las mismas. La libertad y la democracia no se conquistan con el enfrentamiento, con hombres violentos que salen a las calles a amenazarte de muerte y violación, como la macabra organización de la “Resistencia Juvenil Cochala” claramente grupo un paramilitar.

No necesitamos motoqueros ni del norte ni del sud, ni a la policía, ni los militares, ni criminales que nos amenacen todos los días. No entres al juego de la mentira, el fuego cruzado te matara primero a ti.

Ni el caudillo, ni el mesías, ni el motoquero, ni el policía, ni el cura ni el….….. te cuidan. Te cuidan tus amigas, te cuidan las mujeres que seas de donde seas, no permitirán una agresión hacia ti.

Desarmemos la guerra.

Nuestras armas son las palabras. No se puede acallar la disidencia y la pluralidad de las voces. La libre expresión y nuestra creatividad se rebelan a sus mordazas.

Librémonos del fascismo, del odio, del racismo, de la mente y el actuar colonial que menosprecia a las otras diferentes. En la diversidad esta la libertad. El macho violento no te salva.

Convocamos a escucharnos, a salir de la polarización, del odio racial, misógino y homofóbico.

No hay paz sin justica.
No hay unidad con racismo.
No hay reconciliación con balas.
No hay futuro sin memoria.


Nuestra lucha es por la vida.